Ninguna empresa, grande o pequeña, está libre de que un administrador o un empleado con exceso de celo, traspasen los límites de la legalidad. La empresa puede quedar expuesta frente a un problema penal imprevisto, llegando a poner en peligro su continuidad.

– Evitar las sanciones del Código Penal.

– Implica ventajas competitivas y hace más fácil el proceso de contratación.

– Supone una mejora sustancial en la imagen corporativa y la reputación de la empresa.

– Refleja transparencia.

– Colabora en la promoción de la cultura del cumplimiento y la ética empresarial.

Fuente: Noticias Jurídicas