A partir del 25 de mayo las compañías españolas deben cumplir con el Reglamento General de Protección de datos. Aquellas que no cumplan con el RGPD se arriesgarán a multas de hasta 20 millones de euros o el 4% de su cifra de negocio global.

Además de las multas, el reglamento europeo establece un régimen reforzado para que los perjudicados puedan pedir indemnizaciones independientes de las sanciones

Por tanto, hay que investigar la manera en que la compañía trata los datos personales y diseñar un modelo jurídico específico, para evitar sorpresas indeseadas en forma de bloqueo de operaciones, denuncias o sanciones.

Fuente: EXPANSIÓN