(Canal de denuncias)

La previsión de un sistema de comunicación a través del cual se permita informar sobre los posibles incumplimientos constituye un elemento esencial. La eficacia del conjunto de principios, directrices y pautas de actuación que deben regir la actividad de la persona jurídica depende de la capacidad de detectar y corregir los comportamientos contrarios.

La denuncia de irregularidades cumple, así, una función de control de las posibles infracciones cometidas en el seno de la empresa.  Para la efectividad resulta esencial que su configuración genere confianza en los destinatarios del mismo, esto es, en los potenciales denunciantes. Para ello dos elementos son clave: la garantía de la confidencialidad y el compromiso de indemnidad.

Precisamente la garantía de confidencialidad es el tema a tratar en este breve resumen. En este caso como consecuencia de una conducta inadecuada por parte máximo directivo de Barclays, el cual trató de identificar al autor de una carta anónima, la compañía deberá informar anualmente a los reguladores de forma detallada de cómo maneja las denuncias sobre irregularidades.

Adicionalmente, La Autoridad de Conducta Financiera (FCA, por sus siglas en inglés) y la Autoridad de Regulación Prudencial (PRA, por sus siglas en inglés) han impuesto una multa al consejero delegado de Barclays Group, acusado de no haber actuado con debida «habilidad, cuidado y diligencia» en respuesta a una carta anónima de un denunciante recibida en junio de 2016.

Por todo ello es importante contar con un sistema de gestión de cumplimiento que garantice los elementos clave enunciados anteriormente: la garantía de la confidencialidad y el compromiso de indemnidad. Y para ello es importante contar con un SGC certificado el cual haya revisado y auditado los controles implementados en su canal de denuncias.

Fuente: EXPANSIÓN