Aquellas empresas españolas con intereses en Francia deberán demostrar que cumplen con ciertos estándares de Compliance. Tendrán que prestar especial atención a la Ley Sapin II, que es la Ley de transparencia, lucha contra la corrupción y modernización de la vida económica, cuya entrada en vigor fue el 01 de junio de este año.

La Ley, de manera general obliga a las compañías en función de su tamaño a implementar una serie de medidas compartidas en España como puede ser la implementación de un código ético, un canal de denuncias o la realización de un mapa de riesgos.

Es especialmente destacable el hecho de que la Ley Sapin II establezca la obligación para las empresas practicar procedimientos de due diligence sobre sus clientes, proveedores e intermediarios. De esta forma aquellas empresas españolas que quieran continuar haciendo negocios con el país vecino deberán demostrar que cumplen con una serie de estándares de Compliance.

Un modelo eficaz de prevención de delitos certificado conforme a la norma UNE 19601 no solo puede constituir un eximente de la responsabilidad penal de la empresa, sino que es una herramienta que da respuesta a estas nuevas exigencias regulatorias permitiendo permanecer y competir en el mercado.

Fuente: EXPANSIÓN